Es la pregunta que más nos hacen en la valoración. La respuesta corta: dos o tres días a la semana son suficientes para ganar fuerza de verdad durante años.
Si empiezas: dos días
Dos sesiones de cuerpo completo, separadas por al menos un día de descanso. Con eso aprendes la técnica de los básicos y notas el progreso en pocas semanas.
Si ya llevas un tiempo: tres días
Tres sesiones permiten repartir mejor el trabajo: un día con más peso y pocas repeticiones, otro con más volumen y otro de técnica o accesorios.
¿Y el resto de días?
Moverte: caminar, bici, nadar, jugar con tus hijos. El descanso no es estar quieto, es no volver a cargar el mismo patrón al día siguiente.
Las semanas de descarga
Cada cuatro semanas bajamos la carga a propósito. No es perder el tiempo: es cuando el cuerpo termina de adaptarse a lo que has entrenado. Saltártelas suele acabar en estancamiento o en una molestia que te obliga a parar más tiempo.
Dormir siete u ocho horas hace más por tu fuerza que una cuarta sesión semanal.